Se criticó la metodología de apropiarse de discursos o características positivas, especialmente vinculada al kirchnerismo, mencionando que buscan hacerlas propias cuando les convienen. Se afirmó que se debe permitir que cada persona se exprese libremente.
Se reiteró que Analia Mayorana es una empresaria y no una política, y que su rol actual es acompañar a su marido. Se destacó su trayectoria como empresaria y su perfil bajo, sin haber incursionado en controversias políticas.