Se revela que Laura Schumann, otra persona contratada por Manuel Adorni, también figura en compras irregulares. Se menciona la adquisición de un proyector gamer con su tarjeta, y un intento fallido de comprar una Smart TV por falta de fondos en la misma.
Schumann, quien conocía a Adorni desde que trabajaba en una concesionaria de autos, habría facilitado sus tarjetas para las compras. La investigación sugiere un patrón de gastos que exceden los ingresos declarados y el uso de tarjetas de terceros por parte de Adorni.