Se continúa analizando la relación de Flor Eppelbaum con Elías Pichirilo y su pasado con Alfa. Se sugiere que Eppelbaum podría haber dejado a Alfa por Pichirilo debido a la mayor visibilidad que este último le ofrece en los medios.
Alfa defiende su honestidad y libertad, contrastándola con la situación de Pichirilo, y expresa que aunque él no es un monstruo, la gente a veces prefiere olvidar ciertas relaciones. Se mencionan posibles romances anteriores de Eppelbaum con empresarios de la carne y dueños de hoteles.