Estados Unidos se encuentra en alerta máxima debido al conflicto en Medio Oriente, lo que se traduce en controles de seguridad intensificados, incluso para el entrenamiento de la selección argentina, donde los periodistas deben pasar por dos cacheos.
Esta medida, inusual para otros seleccionados, se debe a la figura de Lionel Messi y la importancia del equipo como campeón del mundo. La seguridad se extremó en todos los accesos y sedes del evento.