Se expone la problemática de la migración laboral hacia zonas como Neuquén, impulsada por el desarrollo de Vaca Muerta. A pesar de la percepción de oportunidades, los intendentes de la zona advierten que no hay suficiente trabajo ni infraestructura para albergar a la creciente población que busca empleo, lo que genera una saturación.
Se argumenta que un modelo económico centrado únicamente en Vaca Muerta no es sostenible para todo el país, ya que la demanda de mano de obra especializada es limitada. La falta de oportunidades laborales y la escasez de infraestructura en estas zonas contrastan con la situación de otras provincias, donde el empleo y el comercio también enfrentan dificultades. Se menciona que la inversión en rutas en Neuquén es realizada por el gobierno provincial, no por el nacional, y que la situación de desempleo y cierre de comercios es preocupante.