Paraguay logró un triunfo histórico al eliminar a Alemania en el Mundial, desatando una fiesta total en las calles de Asunción.
El partido, que se definió por penales tras un empate en tiempo regular, tuvo como figura destacada al arquero paraguayo Gil, quien atajó múltiples penales.
Este resultado marca un hito para Paraguay, que había arrancado el torneo con una goleada en contra frente a Estados Unidos, pero logró recuperarse y avanzar en la competición.
La victoria desató la euforia no solo en Paraguay, sino también entre los paraguayos residentes en Argentina y otras partes del mundo, quienes celebraron la eliminación de una potencia como Alemania.