Expertos como el ingeniero Francisco Garcés, integrante de una comisión presidencial en Venezuela, señalan que las normativas de edificación no se cumplen en la práctica porque nunca se previó una tragedia de la magnitud del reciente terremoto. El criterio principal al comprar un apartamento en Caracas solía ser la estética y el precio, sin considerar las normas de seguridad e infraestructura.
Se espera que esta catástrofe cambie la mentalidad de los venezolanos y sirva como lección para el mundo sobre la importancia de la preparación ante eventos naturales impredecibles. La experiencia subraya la necesidad de priorizar la seguridad estructural en las construcciones.