Brigadistas internacionales describen la devastación en Venezuela tras el terremoto como "peor que una zona de guerra", superando incluso el impacto de una bomba nuclear.
La representante de la Cruz Roja enfatiza la necesidad de más ayuda, mientras que expertos señalan que ningún gobierno está preparado para una catástrofe de esta magnitud. La falta de preparación sísmica en Venezuela, con un terremoto de esta envergadura no ocurrido en 126 años, agrava la situación.
Se destaca la importancia de la preparación de los cuerpos de seguridad y socorro para mitigar el dolor y salvar vidas, aunque se reconoce la imposibilidad de cambiar el pasado. La reconstrucción será un proceso largo y complejo.