El ajuste tarifario implementado por el gobierno de Javier Milei ha llevado el costo de los servicios públicos (transporte, luz, gas, agua) en el AMBA a casi 283.000 pesos para una familia tipo, multiplicándose por diez desde el inicio de la gestión. Este impacto representa el 15% del salario promedio registrado (RIPTE).
La consultora Equilibra estima que las familias argentinas han perdido el 15% de su ingreso disponible en los dos años y medio de gobierno de Milei. El ajuste se da simultáneamente con la destrucción del poder adquisitivo de los ingresos, generando una doble presión sobre la economía familiar.
Se advierte sobre la "peruanización" del mercado laboral, con el aumento del empleo informal y "uberizado", y el deterioro del poder adquisitivo. El consumo se desploma y la clase media se encuentra en una situación crítica.