Un estudio de la Fundación Capital revela que el aumento de las tarifas de servicios públicos tiene un impacto desproporcionado en los hogares de menores ingresos.
El informe indica que para las familias con menos recursos, el costo de los servicios básicos pasó de representar un 5% del ingreso a un 22% en el último año, mientras que para los ingresos altos el impacto se mantiene en torno al 3%.
Esta situación genera una carga económica insostenible para los sectores más vulnerables, quienes destinan una porción significativamente mayor de sus ingresos a cubrir estos gastos esenciales, dificultando su economía hogareña.