La reportera destaca la presencia de sargazo en las playas de Miami, un fenómeno que afecta la estética y el disfrute del turismo.
A pesar de la incomodidad que genera el alga, se muestra optimista sobre la situación, mencionando que en ese momento específico no había sargazo y que la playa lucía "divina".
Sin embargo, al avanzar el recorrido, se constata la presencia masiva de sargazo, describiéndolo como "asqueroso, verde horrible" y lamentando que opaque el color turquesa de las aguas.