Los países árabes del Golfo Pérsico, en coordinación con Estados Unidos, añadieron a su lista de sanciones relacionadas con el terrorismo a varias instituciones financieras y funcionarios vinculados a Hezbollah.
Las acciones conjuntas, impuestas contra cinco entidades y 16 personas, fueron emprendidas por los estados miembros del Centro de Lucha contra la Financiación del Terrorismo, que incluye a Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos.