Francisco, un rescatista argentino en La Guaira, Venezuela, detalla el arduo trabajo de búsqueda entre los escombros tras el doble terremoto. Las jornadas son extenuantes, de hasta 16 horas, y el terreno es extremadamente complicado.
Se utilizan perros entrenados y tecnología de búsqueda, pero la magnitud de los derrumbes requiere un esfuerzo coordinado. El video muestra el difícil acceso a zonas colapsadas, como un edificio de ocho plantas donde se buscaba a personas desaparecidas en los primeros niveles.
Francisco explica que el trabajo es manual hasta que se confirma la ausencia de vida, momento en el que intervienen maquinaria pesada y equipos de recuperación de cuerpos. Las réplicas constantes añaden un peligro adicional a las labores de rescate.