El reportero se prepara para dirigirse nuevamente a La Guaira, el epicentro del desastre, acompañado por tres mototaxistas. La zona se encuentra en constante movimiento, con helicópteros sobrevolando y gente corriendo de un lado a otro en busca de ayuda y suministros.
La comunicación es intermitente debido a la falta de señal, pero se mantiene el compromiso de informar sobre la evolución de la situación y los esfuerzos de rescate en esta área devastada por el terremoto.