Las réplicas de los terremotos en Venezuela continúan generando inconvenientes, llevando a la suspensión del servicio del metro de Caracas por segunda vez.
Una réplica de magnitud 4,6 sacudió el norte del país, obligando a las autoridades a detener el metro para realizar revisiones de seguridad. Los residentes expresan temor a nuevos movimientos telúricos y prefieren el transporte terrestre ante la incertidumbre sobre la seguridad de las infraestructuras subterráneas.