Se discute la confianza del presidente en la honestidad de Adorni, a pesar de las investigaciones judiciales.
Se interpreta que la participación de Adorni en las ceremonias de traspaso es una señal de que el presidente mantiene su apoyo, y que la justicia seguirá su curso.
Se menciona que para cierto sector del gobierno, la figura de Adorni sigue siendo cuestionable, independientemente de su rol actual.