La expectativa por el Mundial genera precios de entradas exorbitantes, haciendo inaccesible el acceso para muchos aficionados.
Se compara el costo de las entradas para el Mundial actual con el de Qatar, donde se pagaron 69 dólares, mientras que ahora los precios oficiales son mucho más elevados.
Se menciona que el partido de Miami será particularmente costoso, con entradas que podrían alcanzar los 2.000 o 3.000 dólares, impulsado por la demanda de mexicanos y estadounidenses.