Se argumenta que la figura de un segundo al mando que responda a Karina es un ejercicio de control político.
Se considera que esto permite ceder a la política y colocar un perfil que pueda consensuar con los gobernadores.
Se argumenta que la figura de un segundo al mando que responda a Karina es un ejercicio de control político.
Se considera que esto permite ceder a la política y colocar un perfil que pueda consensuar con los gobernadores.