Los festejos por el histórico triunfo de la selección paraguaya se extendieron por todo el país. La euforia se apoderó de las calles tras la clasificación a octavos de final del Mundial.
El partido contra Alemania se vivió como una final, y la alegría se prolongó hasta altas horas de la noche. La victoria representa un hito para el fútbol paraguayo, que ahora espera rival para la próxima instancia.