Se enfatizó la importancia del respeto en el fútbol, criticando la actitud de sobrarle a los rivales. Se recordó que ningún equipo debe ser subestimado, y que cada partido debe prepararse como si fuera una final, sin importar la jerarquía aparente del oponente.
El comentario surgió a raíz de la eliminación de Alemania en el Mundial a manos de Paraguay, tras haberlos menospreciado. Se comparó la situación con la preparación que Argentina debería tener para su próximo partido contra Cabo Verde, instando a mantener la máxima seriedad y concentración ante cualquier rival.