Nacho Montenero describe el resultado obtenido en la clase Silver de las 24 horas de Spa como "increíble" e "impensado" tras la clasificación. Destaca la importancia de no cometer errores, mencionando los "track limits" como una falta común que acarrea penalizaciones.
El equipo maximizó sus recursos y, a pesar de perder la victoria a 30 minutos del final, la satisfacción por el logro era generalizada. Montenero también resalta la experiencia de correr de noche, que pasa muy rápido visualmente, y la necesidad de aprender a relajarse y confiar en otros pilotos mientras se descansa.