Se analiza el impacto diferencial de las políticas del gobierno de Javier Milei en distintos sectores de la sociedad y la economía.
Se reconoce que, si bien hay un sector de empresarios y personas a los que les va muy bien con el actual modelo económico, también hay muchos otros que la están pasando mal, como lo demuestra el cierre de fábricas. Esto genera una contradicción en la idea de que el gobierno gobierna para todos los empresarios.
La discusión se centra en la existencia de "ganadores y perdedores" en el actual proceso de cambio, una situación que se ha observado en gobiernos anteriores. Se plantea que, independientemente de estar de acuerdo o no con el modelo, siempre habrá sectores beneficiados y otros perjudicados.
La incertidumbre sobre el futuro y la percepción de la gente en la calle, que parece estar pasando mal, son factores clave. A pesar de esto, se menciona que muchos prefieren no volver al pasado, incluso si están sufriendo las consecuencias del presente modelo económico.