Las playas de Miami presentan una notable afluencia de turistas argentinos, anticipando el próximo partido del mundial. A diferencia de semanas anteriores, el problema del sargazo en el mar ha disminuido considerablemente, permitiendo un acceso más fácil al agua.
Se estima que alrededor de 30.000 argentinos llegarán a Miami para presenciar el encuentro, sumándose a la constante presencia de compatriotas que viven o visitan la ciudad. A pesar de la gran cantidad de público esperado, la capacidad del estadio es menor que la de otros recintos utilizados previamente para partidos de Argentina.