Se expone la hipocresía en el uso del término "machirulo", aplicándolo a Macri por un supuesto gasto con la tarjeta de crédito, mientras se ignora la causa contra Alberto Fernández por violencia de género.
Se critica que Cristina Kirchner haya calificado a Macri de "machirulo" por un tema menor, mientras que el caso de violencia doméstica de Alberto Fernández queda impune o sin el mismo nivel de escrutinio público.
Se evidencia una clara tendencia a atacar a opositores con acusaciones morales, mientras se protege o minimiza las faltas de figuras afines al propio espacio político.