En La Guaira, Venezuela, declarada zona de desastre tras el doble terremoto, los edificios y casas han quedado completamente derrumbados. Las imágenes muestran pilas de escombros y edificaciones volteadas, evidenciando la magnitud de la catástrofe.
Los testimonios de los sobrevivientes relatan momentos de terror y milagros de salvación. Francisca, con 23 años de residencia en La Guaira, perdió su casa de toda la vida y describe cómo la vivienda se partió en dos y los carros quedaron destruidos. La familia logró salir a tiempo, considerando su supervivencia un milagro.
La comparación con el terremoto de 1967 es inevitable, pero los eventos actuales, con dos terremotos consecutivos de gran magnitud (7.2 y 7.5 en la escala de Richter), superan cualquier antecedente histórico.