Se denuncian vínculos preocupantes entre jueces federales, el poder político y empresarios investigados. Se menciona una fiesta en una quinta de un señor investigado en Estados Unidos, a la que habrían asistido jueces federales y figuras como el ministro Maíques y Pablo Tobisino.
Se cuestiona la impunidad con la que estos jueces parecen operar, con investigaciones que se trasladan o sobreseen. La cercanía de Maíques, ex representante de la AFA ante la FIFA, con Tobisino en dicha quinta, genera aún más sospechas sobre el pacto de silencio y las complicidades existentes.