Un grupo de jóvenes de Parque Patricios viaja a Miami para ver el partido de Argentina en el Mundial y planea quedarse hasta la final.
Comparten la expectativa por el encuentro deportivo y discuten sobre la obtención de entradas, con precios que varían entre 4.000 y 6.000 dólares.
El ambiente es de optimismo y cábalas, con la esperanza de que Argentina llegue a la final junto a Francia.