El gobierno de Israel aprobó el reconocimiento del genocidio armenio, según anunció el Ministerio de Relaciones Exteriores.
La decisión se produce en un contexto de fuertes tensiones con Turquía, que rechaza el término para referirse a las masacres ocurridas a principios del siglo XX. La medida aún debe ser aprobada por el Parlamento israelí.
Históricamente, los gobiernos israelíes habían evitado este reconocimiento para no dañar las relaciones con Turquía, un antiguo socio estratégico.