El conductor narra un hecho que destruyó su familia: un hombre llamado Lucas Tac entró a su casa y le disparó a su hijo, causándole graves consecuencias. El conductor se entera de que este mismo individuo estaba trabajando en la parrilla donde él comía.
A pesar del trauma, el conductor reflexiona sobre la posibilidad de darle trabajo al agresor para evitar que reincida en delitos, mostrando una postura inusual de perdón y pragmatismo ante la situación.