Paraguay logró una victoria histórica contra Alemania en un partido de fútbol definido por penales. El equipo guaraní avanzó en la competencia, siendo este resultado uno de los más importantes en su historial contra la Copa del Mundo.
El héroe de la jornada fue el arquero Orlando Gil, quien atajó los penales decisivos. Tras la hazaña, el presidente paraguayo, Santiago Peña, decretó feriado nacional para celebrar la gesta deportiva.