Paraguay celebra un histórico triunfo en el Mundial tras eliminar a Alemania en una tanda de penales, en un partido muy disputado y físico.
El equipo paraguayo, dirigido por el argentino Gustavo Alfaro, demostró solidez y garra, revirtiendo la imagen inicial del torneo y logrando una victoria que retumbó a nivel mundial. La clasificación a la siguiente fase ha generado una fiesta nacional en Paraguay, con decreto de feriado incluido.
Los festejos se extendieron por todo el país, con gente en las calles celebrando la hazaña. El equipo paraguayo ahora espera al ganador del encuentro entre Francia y Suecia, con la esperanza de seguir haciendo historia en el torneo.