Un equipo de rescate trabaja en La Guaira, Venezuela, tras un devastador terremoto. Se confirma una víctima fatal y los rescatistas remueven escombros para recuperar el cuerpo.
La zona, anteriormente un área turística con edificios altos, ha quedado reducida a escombros tras un doble sismo de 7.2 y 7.5. La labor de los voluntarios y organizaciones es incansable en la búsqueda de desaparecidos entre las más de 500 réplicas.
Se han encontrado restos de hogares, como fotografías de personas, lo que evidencia la tragedia vivida por las familias. La remoción de escombros es una tarea ardua que se realiza con picos y palas, enfrentando la magnitud del desastre.
Se menciona un edificio de tres pisos que colapsó, dejando automóviles atrapados y personas trabajando en la remoción.