Javier Fernández Lima insiste en la necesidad de que los responsables del crimen de su hermano Diego paguen. Aunque no hay certeza sobre quién de la familia Graf cometió el acto, sí está claro que Diego entró con vida a la casa y que fue víctima de privación de la libertad.
La familia busca que se determine quiénes fueron los partícipes y se castigue el hecho, considerando la dificultad de que una sola persona pudiera retener a un joven deportista de 16 años.