Se analiza la falta de cultura sísmica en Venezuela, a pesar de que Caracas se asienta sobre siete fallas geológicas importantes y ha experimentado terremotos devastadores en el pasado, como el de 1812. La población no está preparada para reaccionar ante movimientos telúricos de gran magnitud.
A diferencia de otros países, en Venezuela no se enseña de manera integral la prevención y reacción ante sismos. Las medidas de seguridad básicas, como buscar refugio bajo mesas o marcos de puertas, son las únicas conocidas por la población.
La responsabilidad de esta falta de preparación recae en la historia y en la aparente negligencia de las autoridades, que no han implementado medidas de prevención adecuadas, a pesar de conocer los riesgos sísmicos de la región. La magnitud de la reciente catástrofe evidencia la vulnerabilidad del país ante este tipo de desastres naturales.