Se reporta la extrema dificultad y el altísimo costo de las entradas para el partido de Argentina en Miami, con precios de reventa que alcanzan los 4.000 a 5.000 dólares.
Incluso para categorías menores, los precios rondan los 2.500 dólares, evidenciando la enorme demanda y la escasez de tickets.
Se menciona que algunos uruguayos, eliminados del torneo, estarían vendiendo sus entradas a precios exorbitantes.