Se enfatiza la importancia de la preparación y educación sísmica de la población ante la recurrencia de terremotos. Se menciona que en Tierra del Fuego se realizan simulacros desde la infancia, debido a la alta actividad sísmica de la zona.
Se cuestiona si los materiales de construcción modernos, más livianos, perjudican la seguridad de las viviendas y se reitera la recomendación de agacharse y protegerse en caso de sismo, evitando correr al exterior.