Se compara el tratamiento judicial de casos de corrupción, como el de Cristina Kirchner y el de un exfuncionario de su gobierno, con el de empresarios. Se señala un doble estándar en la aplicación de la justicia, donde a un subsecretario se le aplica el criterio de "no podía no saber", mientras que a un accionista de una empresa se le considera que "podía no saber".
Se plantea que si se aplicaran los mismos criterios a todos, sin importar su afiliación política o si están en funciones o no, la discusión sería más sencilla. Se reflexiona sobre la posibilidad de que Manuel Adorni sea absuelto y Javier Milei repita el discurso kirchnerista sobre los medios de comunicación como culpables.
Se critica la estrategia de defensa política del gobierno actual, similar a la del kirchnerismo, y se sugiere que, a pesar de las diferencias ideológicas, en la práctica son lo mismo.