El conflicto entre Gisela Bernal y Ariel Diwan por la propiedad que comparten suma nuevas aristas. Se discute la inminencia de un remate judicial del 50% de la casa, una situación que genera versiones contrapuestas.
Mientras Gisela Bernal afirma haber ganado la casa en instancias judiciales previas, desde el entorno de Diwan se desmiente esta versión, indicando que el remate de la propiedad es inminente y que se rematará el total, correspondiéndole el 50% a cada uno.
Se plantea la duda sobre la posibilidad de rematar solo el 50% de una propiedad, sugiriendo que se remataría la casa completa. Se especula con que el 50% de Bernal podría destinarse a cubrir los honorarios de sus abogados.
Además, se menciona que el 50% de Gisela Bernal estaría embargado por una suma considerable, resultado de un juicio laboral perdido contra Ariel Diwan. La casa, valuada en aproximadamente medio millón de dólares, podría rematarse por un valor significativamente menor.
A pesar de la complejidad legal y financiera, se destaca el "temple" de Gisela Bernal ante la adversidad, describiéndola como imperturbable y con un estilo de vida de bailarina que mantiene su compostura.