Casemiro anota el gol del empate para Brasil con un cabezazo impecable, tras un centro de Gabriel Magaláez. El partido se pone 1-1 en un momento crucial.
El gol llega después de que Japón tuviera una clara oportunidad de aumentar la ventaja y Brasil insistiera con centros al área. La defensa japonesa no pudo contener el ataque brasileño en esta ocasión.
Este tanto de Casemiro, que llega en un momento de redención para el jugador, iguala el marcador y revive las esperanzas de Brasil de avanzar en el torneo. El partido se mantiene vibrante y con ambos equipos buscando la victoria.