Un allanamiento en una casa de Nordelta, presuntamente donada por Elías Pichirilo a Jessica Cirio, reveló que la propiedad estaba alquilada por un tal Pizarro.
El contrato de alquiler indicaba que la casa pertenecía a Pichirilo, lo que sugiere que la donación nunca se inscribió y fue revocada.
Gastón Franconi, abogado de Pichirilo, confirmó que la donación fue revocada y que la casa quedó para su cliente, siendo posteriormente embargada.