El partido entre Brasil y Japón se mantiene empatado 1-1, con ambos equipos buscando la victoria en los últimos minutos. Japón intenta salir rápido con contraataques, mientras que Brasil insiste con jugadas individuales de Vinicius y la peligrosidad de Martinelli, recién ingresado al campo.
Se observan movimientos tácticos en ambos equipos, con cambios buscando refrescar las líneas y mantener la intensidad. La posesión de balón es disputada, y ambos buscan desequilibrar a través de la habilidad de sus jugadores.