El seleccionado brasileño mostró un gran segundo tiempo para dar vuelta el partido contra Japón y asegurar su pase a octavos de final del Mundial 2026. La actuación de individualidades como Vinicius Junior y Casemiro fue clave para la remontada.
El equipo, dirigido por un técnico que brinda tranquilidad y orden, demostró estar de pie en el campeonato. La solidez individual y colectiva auguran un buen desempeño en las próximas fases del torneo.