Brasil se compromete a brindar ayuda humanitaria y sanitaria a Venezuela, con un plan de viviendas progresivas. Se enfatiza que una vivienda digna no es una carpa o un container, sino un espacio con servicios básicos, cuya reconstrucción será un proceso largo y difícil.
Se critica la situación de Venezuela, un país rico en petróleo pero con gente viviendo en condiciones infrahumanas. Se cuestiona la ayuda de Estados Unidos, considerándola una burla, y se resalta la importancia de la ayuda organizada y coherente que propone Brasil, con experiencia en crisis sociales.