Brasil clasificó a octavos de final del Mundial tras vencer a Japón por 2 a 1 en un partido reñido.
A pesar de que Japón se adelantó en el marcador, Brasil reaccionó con goles de Casemiro y Martinelli para asegurar la victoria.
El encuentro, disputado sin la presencia de Neymar, mostró la jerarquía individual de los jugadores brasileños y la creciente fortaleza del equipo japonés.