El Banco Central de Bolivia estableció una nueva cotización oficial del dólar en 9,73 bolivianos, lo que representa una devaluación significativa respecto a los 6,96 bolivianos vigentes desde 2011.
Esta medida, que se mantendrá vigente por 15 años, busca avanzar hacia una estabilización macroeconómica en un contexto de persistente escasez de dólares. El ministro de Pensiones y Servicios Financieros calificó la medida como un "sinceramiento de la economía".