Bolivia implementó un régimen de tipo de cambio flexible para el dólar, reemplazando el esquema fijo vigente por 15 años. La medida busca estabilizar la economía tras más de tres años de escasez de divisas.
El Banco Central fijó un tipo de cambio oficial de 9,73 bolívares por dólar, superando la cotización anterior de 6,96. El viceministro de Pensiones y Servicios Financieros calificó la medida como un "sinceramiento de la economía".
Desde principios de 2023, Bolivia enfrenta escasez de dólares, llevando el precio en el mercado paralelo hasta 20 bolívares. El nuevo sistema permitirá que el tipo de cambio fluctúe según oferta y demanda, aunque sectores privados advierten que se necesitan más medidas para atraer inversiones y fortalecer exportaciones.