La mañana en Liniers se presenta muy fría, con temperaturas que obligan a los ciudadanos a abrigarse con gorros, guantes y térmicas. El clima se hace sentir en la calle, a pesar de la ausencia de viento.
Los vecinos de la zona esperan el colectivo en las paradas, muchos de ellos con largas jornadas de viaje por delante para llegar a sus trabajos. Las bajas temperaturas invitan a buscar refugio y a equiparse para enfrentar el invierno que recién comienza.