El impacto del ajuste tarifario del gobierno de Javier Milei ya representa el 15% del salario promedio (RIPTE), un aumento significativo respecto a antes de su asunción, cuando apenas superaba el 6%. La canasta de servicios (transporte, luz, gas, agua) en el AMBA para una familia tipo asciende a casi 283.000 pesos, multiplicándose por diez desde el inicio de la gestión.
Se observa un fenómeno de "peruanización" del mercado laboral, con el reemplazo de empleo formal por informal y trabajo "uberizado", lo que perjudica especialmente a la clase media. El poder adquisitivo se deteriora y el consumo se desploma, llevando a la clase media a una situación de extinción.
A pesar de que algunos indicadores de actividades económicas como gas, petróleo y minería muestran crecimiento, estas áreas están expulsando empleo. Los trabajadores, jubilados y pequeños empresarios se ven obligados a vivir en la microeconomía, sufriendo las consecuencias del ajuste.