El vocero presidencial, Adorni, habría convocado a un testigo de confianza, alguien de su círculo cercano que ya había trabajado con él y que luego ingresó al Estado por su pedido.
Este testigo habría utilizado una tarjeta prestada, según se desprende de la información, siendo esta una de las tres personas que hasta ahora se sabe que le prestaron una tarjeta a Adorni.
Se sugiere que al borrar ciertos registros, no queda rastro de las transacciones o movimientos realizados.