La búsqueda de desaparecidos en Venezuela tras el terremoto es una carrera contra el tiempo. Se estima que hay decenas de miles de personas atrapadas bajo los escombros, y solo un 25% ha sido localizado hasta el momento.
Las labores de rescate son arduas y se realizan de forma manual para evitar daños mayores a posibles sobrevivientes. La magnitud de los edificios derrumbados, cercanos a los 60.000 según estimaciones, dificulta enormemente las tareas.
La falta de recursos y la extensión de la zona afectada complican la logística. La comunidad internacional se moviliza, pero la escala de la tragedia exige una respuesta sin precedentes.